martes, 4 de julio de 2017

Inteligencia Multiples




Teoría de las Inteligencias Múltiples (MI).



El estudio de la inteligencia tiene numerosas vertientes; una de ellas es la que persigue describir la estructura de este atributo psicológico, que es el principal responsable de las diferencias individuales en el rendimiento cognitivo. Desde los trabajos de los pioneros F. J. Galton, A. Binet, Ch. Spearman o L. L. Thurstone, se han desarrollado una serie de modelos y teorías que han girado en torno a una dicotomía: se consideraba que la inteligencia tenía una estructura unitaria o bien se proponía una estructura múltiple. Durante todo el siglo este debate ha estado abierto, y sólo recientemente parece que hay un acercamiento entre ambas posturas.
Este acercamiento propone combinar la idea de una inteligencia compleja, organizada jerárquica mente, diversificada en los niveles primarios de la misma y con una única capacidad en el nivel superior conocida como inteligencia general o factor .

Esta propuesta, sistematizada por J. B. Carroll en 1993, parece haber satisfecho a la mayoría de investigadores modernos y ha recibido el apoyo casi unánime de los especialistas. Pero a pesar de este acuerdo siguen existiendo modelos alternativos; uno de estos modelos que sigue defendiendo una estructura múltiple de la inteligencia es el de Howard Gardner y se denomina. 


Howard Gardner, ha propuesto la Teoría de las Inteligencias Múltiples (MI) según la cual las capacidades cognitivas humanas son ocho:
·         la lingüística,
·         la lógico-matemática,
·         la corporal-cinestésica,  
·         la musical,
·         la espacial
·         la interpersonal
·         la intrapersonal.
·         la naturalista
Estas inteligencias se delimitaron a partir del estudio de unas habilidades o destrezas cognitivas variadas identificadas en poblaciones de sujetos particulares: individuos talentosos, secuelas de lesiones cerebrales, observaciones evolutivas y trasculturales. Para que las habilidades observadas recibieran el calificativo de inteligencias debían cumplir los criterios antes expuestos. En 1983 propuso siete inteligencias que resumimos a continuación:
Inteligencia lingüística:  Se utiliza en la lectura de libros, en la escritura de textos, y en la comprensión de las palabras y el uso del lenguaje cotidiano. Esta inteligencia se observa en los poetas y escritores, pero también en oradores y locutores de los medios de comunicación.
Inteligencia lógico-matemática
Utilizada en la resolución de problemas matemáticos, en el contraste de un balance o cuenta bancaria y en multitud de tareas que requieran el uso de la lógica inferencial o proposicional. Es la propia de los científicos. 
Inteligencia musical
Se utiliza al cantar una canción, componer una sonata, tocar un instrumento musical, o al apreciar la belleza y estructura de una composición musical. Naturalmente se observa en compositores y músicos en general.
Inteligencia espacial
Se utiliza en la realización de desplazamientos por una ciudad o edificio, en comprender un mapa, orientarse, imaginarse la disposición de unos muebles en un espacio determinado o en la predicción de la trayectoria de un objeto móvil. Es la propia de los pilotos de aviación, los exploradores o los escultores.
Inteligencia cinestésico-corporal
Se utiliza en la ejecución de deportes, de bailes y en general en aquellas actividades donde el control corporal es esencial para obtener un buen rendimiento. Propia de bailarines, gimnastas o mimos.
Inteligencia interpersonal
Se implica en la relación con otras personas, para comprender sus motivos, deseos, emociones y comportamientos. Es la capacidad de entender y comprender los estados de ánimo de los otros, las motivaciones o los estados psicológicos de los demás. Se refiere a una capacidad cognitiva de comprender los estados de ánimo de los demás, no a la respuesta emocional que provoca esta comprensión y que clásicamente denominamos empatía. Se encuentra muy desarrollada en maestros, vendedores o terapeutas.

Inteligencia intrapersonal
Es la capacidad de acceder a los sentimientos propios, las emociones de uno mismo y utilizarlos para guiar el comportamiento y la conducta del mismo sujeto. Se refiere a una capacidad cognitiva de comprender los estados de ánimo de uno mismo. Se utiliza para comprendernos a nosotros mismos, nuestros deseos, motivos y emociones. También juega un papel determinante en los cambios personales asociados a mejoras o adaptaciones a los eventos vitales. Se debería encontrar en monjes, religiosos y yoguis.
Inteligencia naturalista
Es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural. Incluye las habilidades de observación, experimentación, reflexión y cuestionamiento de nuestro entorno.


Taxonomia de Benjamin Bloom

Taxonomía de Bloom

1 Conocimiento

Se refiere a la capacidad de recordar hechos específicos y universales, métodos y procesos, esquemas, estructuras o marcos de referencia sin elaboración de ninguna especie, puesto que cualquier cambio ya implica un proceso de nivel superior.
 Requiere que el alumno repita algún dato, teoría o principio en su forma original.
 terminología (palabras, términos técnicos, etc.)

hechos específicos (fechas, partes de algo, acontecimientos, etc.) convencionalismos (formas de tratar ideas dentro de un campo de estudio, acuerdos generales, fórmulas)
corrientes y sucesiones (tendencias y secuencias)

clasificaciones y categorías (clases, grupos, divisiones, etc.)criterios (para juzgar o comprobar hechos, principios, opiniones y tipos de conducta)
metodología (métodos de investigación, técnicas y procedimientos)

principios y generalizaciones (abstracciones particulares para explicar, describir, predecir o determinar acciones)

teorías y estructuras (evocación de teorías, interrelaciones de los principios y generalizaciones).


2 Comprensión

Se refiere a la capacidad de comprender o aprehender; en donde el estudiante sabe qué se le está comunicando y hace uso de los materiales o ideas que se le presentan, sin tener que relacionarlos con otros materiales o percibir la totalidad de sus implicaciones. El material requiere de un proceso de transferencia y generalización, lo que demanda una mayor capacidad de pensamiento abstracto.

Requiere que el alumno explique las relaciones entre los datos o los principios que rigen las clasificaciones, dimensiones o arreglos en una determinada materia, conocimiento de los criterios fundamentales que rigen la evaluación de hechos o principios, y conocimientos de la metodología, principios y generalizaciones.

traducción (parafrasear; habilidad para comprender afirmaciones no literales como
simbolismos, metáforas, etc.; traducir material matemático, simbólico, etc.)
interpretación (explicación o resumen; implica reordenamiento o nuevos arreglos de puntos
de vista)
extrapolación (implicaciones, consecuencias, corolarios, efectos, predicción, etc.)

3 Aplicación

Se guía por los mismos principios de la comprensión y la única diferencia perceptible es la cantidad de elementos novedosos en la tarea por realizar.

Requiere el uso de abstracciones en situaciones particulares y concretas. Pueden presentarse en forma de ideas generales, reglas de procedimiento o métodos generalizados y pueden ser también principios, ideas y teorías que deben recordarse de memoria y aplicarse.

solución de problemas en situaciones particulares y concretas (utilización de abstracciones en tipos de conducta y tipos de problemas)


4 Análisis

Consiste en descomponer un problema dado en sus partes y descubrir las relaciones existentes entre ellas. En general, la eventual solución se desprende de las relaciones que se descubren entre los elementos constituyentes.

Implica el fraccionamiento de una comunicación en sus elementos constitutivos de tal modo, que aparezca claramente la jerarquía relativa de las ideas y se exprese explícitamente la relación existente entre éstas.

análisis de elementos (reconocer supuestos no expresados, distinguir entre hechos e hipótesis)

identificación de relaciones entre los elementos (conexiones e interacciones entre elementos, comprobación de la consistencia de las hipótesis con informaciones y suposiciones dadas)

reconomimiento de los principios de organización de la situación problemática (estructura explícita e implícita; reconocimiento de formas y modelos, técnicas generales utilizadas, etc.)
identificación de conclusiones y fundamentación de enunciados.

5 Síntesis
 Es el proceso de trabajar con fragmentos, partes, elementos, organizarlos, ordenarlos y combinarlos para formar un todo, un esquema o estructura que antes no estaba presente de manera clara.


Requiere la reunión de los elementos y las partes para formar un todo.
 elaboración de un plan o conjunto de actos planeados (habilidad para proponer formas de comprobar las hipótesis desarrollo de conjuntos de relaciones para clasificar o explicar datos

deducción de proposiciones y relaciones (de un grupo de proposiciones básicas o de representaciones simbólicas)

construcción de un modelo o estructura reordenación de las partes en una secuencia lógica

6 Evaluación

Se refiere a la capacidad para evaluar; se mide a través de los procesos de análisis y síntesis. Requiere formular juicios sobre el valor de materiales y métodos, de acuerdo con determinados propósitos. Incluye los juicios cuantitativos y cualitativos de acuerdo a los criterios que se sugieran (los cuales son asignados).


juicios en función de evidencia interna (de exactitud lógica, consistencia o criterio interno) juicios en función de criterios externos (criterios seleccionados; comparación de teorías, comparación de un trabajo con respeto a normas, etc.)





Teoría de los Hemisferio Cerebrales

Roger Sperry

(1913 - 1994)


Roger Sperry nació el 20 de Agosto de 1913, en Hartford, Connecticut. Su trabajo sobre el "Cerebro Dividido" arrojó luz sobre las funciones cerebrales. Sperry describió la especialización de cada hemisferio de manera que el izquierdo, generalmente el lado dominante, está implicado en el razonamiento, la lengua, la escritura y la lectura, mientras que el hemisferio derecho, en general menos dominante, está implicado más en procesos no verbales, tales como arte, música y comportamiento creativo.

Para llevar a cabo sus investigaciones, utilizó quimeras. Además de un animal fabuloso, la quimera es una imagen compuesta por dos mitades diferentes. Sperry eligió como sujetos de investigación a pacientes que, por diversas causas, tienen desconectados ambos hemisferios, es decir, han sido callos otomizados.

Puestas estas personas delante de una quimera -por ejemplo, un "rostro" formado por dos mitades de rostros diferentes- se mostraban incapaces de notar el artificio. Le pedía al paciente que diera una respuesta verbal acerca de lo que veía; se sabe que las funciones del lenguaje están localizadas en el hemisferio izquierdo; pues bien, el paciente hablaba y decía que veía la mitad de la imagen que correspondía a ese hemisferio. 
Luego, se le pedía que agarrara con la mano izquierda (que está comandada por el hemisferio derecho) una copia del objeto que veía y que tenía a su disposición entre muchas otras imágenes, sobre una mesa delante suyo; entonces, el paciente elegía la copia de la imagen que correspondía a su hemisferio derecho. Su trabajo señalando al cuerpo calloso como "puente" entre ambos hemisferios cerebrales y las implicaciones en el estudio y tratamiento de la epilepsia y otras enfermedades mentales le valieron el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1981. El profesor Sperry continuó sus investigaciones hasta su muerte, el 17 de abril de 1994.




Su trabajo sobre el “Cerebro Dividido” arrojó luz sobre las funciones cerebrales; analizó las diferentes formas de “ver el mundo” que tienen  ambos hemisferios y determinó que cada uno de ellos, aunque contienen áreas de percepción funcional-mente similares, perciben la información disponible de manera muy diferente.

Sperry describió la especialización de cada hemisferio de manera que el izquierdo, generalmente el lado dominante “manda” en el espacio correspondiente al espacio visual del ojo derecho (por el cruce de los nervios de ambos ojos en su camino hacia el cerebro) y está implicado en el razonamiento, la lengua, la escritura y la lectura, mientras que el hemisferio derecho, en general menos dominante, controla el espacio visual de lado izquierdo, y está implicado más en procesos no verbales, tales como arte, música y comportamiento creativo.

Ambos lóbulos están, perfectamente conectados, pero si no fuera así, y uno de los dos “fallara”,  perderíamos facultades muy importantes, por ejemplo el habla y el lenguaje en general, en el caso de lesiones en el hemisferio izquierdo, o el reconocimiento de lugares, personas…, si se tratase del hemisferio derecho.

Para realizar sus investigaciones, Sperry utilizó quimeras, termino que además de significar un animal fabuloso, lo utilizó como una imagen compuesta por dos mitades diferentes.


Sperry eligió como sujetos de investigación a pacientes que, por diversas causas, tienen desconectados ambos hemisferios, es decir, han sido callos atomizados.
Estas personas teniendo en frente una quimera -por ejemplo, un “rostro” formado por dos mitades de rostros diferentes- se mostraban incapaces de notar el artificio. Le pedía al paciente que diera una respuesta verbal acerca de lo que veía (las funciones del lenguaje están localizadas en el hemisferio izquierdo) pues bien, el paciente hablaba y decía que veía la mitad de la imagen que correspondía a ese hemisferio. Luego, se le pedía que agarrara con la mano izquierda (que está comandada por el hemisferio derecho) una copia del objeto que veía, colocada entre muchas otras imágenes, sobre una mesa delante suyo; entonces, el paciente elegía la copia de la imagen que correspondía a su hemisferio derecho.
Su trabajo señalando al cuerpo calloso como “puente” entre ambos hemisferios cerebrales y las implicancias en el estudio y tratamiento de la epilepsia y otras enfermedades mentales le valieron el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1981.
Para Sperry, el mayor de los atributos  cerebrales es la consciencia, y ésta es fruto de la enorme complejidad orgánica que lleva a unos organismos a evolucionar en otros, cada vez más complejos, lo mismo que la complejidad que lleva a nuestro cerebro a desligarse de una forma cada vez más elaborada, de los impulsos primitivos.
El profesor Sperry continuó sus investigaciones hasta su muerte, el 17 de abril de 1994.


Para llevar a cabo sus investigaciones, Sperry utilizó quimeras. Además de un animal fabuloso, la quimera es una imagen compuesta por dos mitades diferentes. El campo visual humano está dividido en mitades: a una le corresponde el hemisferio derecho del cerebro, a la otra el izquierdo. Cada ojo tiene este doble campo (a diferencia de los oídos, que casi por entero corresponden cada uno a un hemisferio cerebral). Sperry eligió como sujetos de investigación a pacientes que, por diversas causas, tienen desconectados ambos hemisferios, es decir, han sido callosotomizados (el cuerpo calloso es la principal unión entre los hemisferios).


Puestas estas personas delante de una quimera -por ejemplo, un "rostro" formado por dos mitades de rostros diferentes- se mostraban incapaces de notar el artificio. Eso resulta, para quienes disponemos de un sano y eficiente cuerpo calloso, bastante sorprendente y difícil de imaginar. Pero Sperry fue más allá: primero, le pedía al paciente que diera una respuesta verbal acerca de lo que veía; se sabe que las funciones del lenguaje están localizadas en el hemisferio izquierdo; pues bien, el paciente hablaba y decía que veía la mitad de la imagen que correspondía a ese hemisferio. Luego, se le pedía que agarrara con la mano izquierda (que está comandada por el hemisferio derecho) una copia del objeto que veía, que tenía a su disposición, entre muchas otras imágenes, sobre una mesa delante suyo; entonces, el paciente elegía la copia de la imagen que correspondía a su hemisferio derecho.

Durante treinta años, Sperry hizo muchas otras investigaciones sobre los hemisferios cerebrales, pero la relatada aquí es la que dio los resultados más espectaculares. La pregunta que cabe es: pero en realidad ¿qué veía el paciente? Veía lo mismo que cualquier feliz poseedor de un cuerpo calloso, pero su conciencia estaba desdoblada. Las personas sanas, que generan en una primera etapa las mismas semi-imágenes, intercambian luego información entre ambos hemisferios, y son capaces de decir: "veo un objeto compuesto por dos mitades diferentes".
Pero ¿es cierto que podemos afirmar eso? ¿No parece, más bien, que no somos capaces de formar imágenes enteras del mundo y de nosotros mismos? Toda esta manía hedonista y egocentrada, toda esta ética yuppie que cunde en el planeta, ¿no es una manifestación de una severa discapacidad perceptiva? Si el habla conforma respuestas a los estímulos visuales, otras funciones cerebrales también lo harán, así como lo impedirá su atrofia. De alguna forma, se puede estar tranquilo: no es que seamos estúpidos; es que no nos damos cuenta.



Teoría del Cerebro Triuno

Teoría del Cerebro Triuno del    Dr. Paul D. MacLean

Bibliográfia  

El Dr. Paul D. MacLean, neurólogo y psiquiatra que desarrolló la intrigante teoría del "cerebro triuno" para explicar su evolución y para intentar conciliar el comportamiento racional humano con su lado más primitivo y violento, murió en el 26 de diciembre en Potomac, Maryland Tenía 94 años.  La muerte del doctor MacLean fue confirmado por su familia.  A finales de los 40, mientras era un joven investigador de Yale, el Dr. MacLean se interesó por el control del cerebro de las emociones y el comportamiento. Después de estudios iniciales de la actividad cerebral en pacientes epilépticos, se centró en gatos, monos, y otros modelos, utilizando electrodos para estimular las diferentes partes del cerebro en animales conscientes. Luego registró las respuestas y, en la década de 1950, comenzó a trazar los comportamientos individuales tales como la agresión y la excitación sexual y sus fuentes fisiológicas.  El Dr. MacLean determinó como que el centro de las emociones en el cerebro  estaban en el sistema límbico y describió un área que incluye las estructuras llamadas hipocampo y la amígdala. Desarrollando las observaciones formuladas por el Dr. James W. Papez de Cornell, propuso que el sistema límbico se había desarrollado en los primeros mamíferos para controlar las respuestas de lucha-huída y de reaccionar tanto ante las sensaciones emocionales placenteras como las dolorosas. El concepto está ampliamente aceptado en la neurociencia.  El Dr. MacLean dijo que la idea del sistema límbico lleva a reconocer que su presencia "representa la historia de la evolución de los mamíferos, de la familia y su modo de vida distinto." 

La teoría del cerebro truino.
Las investigaciones de MacLean sugieren que nuestro cerebro se desarrolló incorporando cada vez funciones más complejas, sin embargo en lugar de integrar las funciones más primitivas en el resto del cerebro, estas funciones continuaron siendo gestionadas por la estructura más antigua ya que era la que estaba altamente especializada en gestionar dichas funciones. Algunos detractores de esta teoría afirman que no se puede simplificar el funcionamiento del cerebro a esta estructuración, debido a que, por ejemplo, no se puede entender un cerebro cognitivo sin su aspecto emocional y viceversa. Sin embargo, la teoría en ningún momento afirma que una parte del cerebro actúa  independientemente de la otra, sino que es una forma de estructurar el cerebro para poder entender su funcionamiento, basada en su desarrollo evolutivo y en la complejidad de sus funciones y que para nada excluye que el cerebro funcione en red mediante la interacción de todas y cada una de sus estructuras.

La teoría de MacLean dice que el cerebro se puede dividir en tres estructuras principales, según la complejidad de sus funciones:


1.    El cerebro instintivo o reptiliano 
Que compartimos básicamente con el resto de los reptiles.

2.    El cerebro límbico o mamífero
 Que compartimos con la mayoría de los mamíferos.

3.    El cerebro cognitivo-ejecutivo
 O cerebro humano que, aunque lo poseen otros animales de forma poco evolucionada,  se puede decir que es el que nos hace humanos por el desarrollo que alcanzó en el homo sapiens-sapiens, hace unos 150.000 años, según los antropólogos.

Los tres cerebros se desarrollaron en forma de capa uno por encima del otro.

El cerebro instintivo o reptiliano
Está compuesto por el tallo cerebral, los ganglios basales y el sistema reticular y ocupa el 5% de la masa cerebral. Su función principal, al igual que en el resto de las especies, es asegurar nuestra supervivencia y la de la especie. Esta área cerebral no entiende de pasado o futuro, sólo vive el presente y así reacciona. 

v  Actúa como primer filtro:
 e la información que percibimos del medio ambiente. 

v  Su función es actuar :
Y ante posibles amenazas sólo tiene dos tipos de respuesta: 

v  Ataque o huida:
Es el responsable de nuestra resistencia al cambio ya que evalúa a lo conocido como seguro y a lo desconocido como peligroso para la supervivencia.

El cerebro límbico o mamífero
Está constituido por 6 estructuras y ocupa el 10% de la masa cerebral:

                                                                 
1.    La amígdala (emociones)
2.  El tálamo
3.    El hipotálamo
4.    Los bulbos olfatorios
5.    La región septal
6.    Hipocampo (memoria)
Con la aparición de este cerebro, aparece la capacidad de aprender y modelar las respuestas automáticas pro-supervivencia y por lo tanto memorizar nuevas respuestas para poder utilizarlas en situaciones futuras semejantes. Es decir procesa experiencias presentes y pasadas.
Un reptil nace con todo lo necesario para sobrevivir y su capacidad de aprendizaje es muy limitada. Sin embargo un gatito nace sin saber cazar y es el aprendizaje lo que le permitirá sobrevivir.

El cerebro cognitivo-ejecutivo o cerebro humano
 Es la parte más desarrollada del cerebro y en los seres humanos es la que nos diferencia del resto de los animales. Su función cognitiva-ejecutiva hace referencia a la capacidad de procesar la información de forma consciente. Ocupa el 85% de la masa cerebral, no obstante el cerebro instintivo y el cerebro límbico, a pesar de ocupar sólo un 15% de nuestro cerebro tienen una influencia enorme en nuestra actividad cerebral debido a que son los primeros en evaluar los estímulos percibidos –¿recuerdas los 125 milisegundos?-.  El cerebro cognitivo, se enciende siempre después de los cerebros anteriores, la información tarda 375 milisegundos más en llegar a esta estructura cerebral, y es de acción lenta ya que consume mucha energía.

Es donde se llevan a cabo los procesos intelectuales superiores, el desarrollo social, el proceso racional de entendimiento y análisis, la planificación y la habilidad de procesar experiencias futuras y la creatividad mediante la imaginación.

En él se encuentra la parte que nos hace realmente humanos y ésta son   los lóbulos pre-frontales y está estructurado en dos hemisferios, el  hemisferio izquierdo está asociado con el razonamiento lógico, el análisis, la descomposición de un todo en partes y el lenguaje y el hemisferio derecho está asociado a la creatividad, la imaginación, los procesos asociativos globales, las relaciones espaciales y al proceso de las emociones
Esta vez ha habido más información que en las ocasiones anteriores, pero creo que era necesario para redondear el tema.



Esta teoría es de mucha utilidad en la aplicación de las neurociencias en linvestigación de mercados, por lo que su entendimiento es fundamental para explicaciones posteriores.

MacLean en 1970 propone una concepción de que un conjunto de estructuras neuronales funcionan como un sistema que es fundamental en la determinación de las emociones en el humano,  ubicándolo alrededor de la frontera o borde entre el telencéfalo y el diencéfalo, de ahí el término límbico, en latín limbus que significa “borde”.



Al determinar éste sistema límbico dentro de una teoría que pretendía explicar los procesos emocionales en todos los niveles de complejidad, surge la hipótesis del cerebro triple.

Bajo este enfoque, el cerebro experimentó tres grandes etapas de evolución de modo que en los mamíferos superiores se manifiesta una jerarquía de tres cerebros en uno, por eso el término de cerebro triple (en inglés triune, esto es “tres en uno”).

El cerebro reptil, ubicado en el tallo cerebral, esto es en la parte más baja y trasera del cráneo, en el centro de este sistema, se encuentra el hipotalamo área del cerebro que regula las conductas instintivas y emociones primarias como el hambre, deseos sexuales y la temperatura corporal,  elementos básicos de supervivencia. Es compulsivo y estereotipado. MacLean define que esta función organiza los procesos involucrados en el regreso de las especies migratorias al mismo terreno de crianza de años atrás.

El cerebro paleomamífero, que comprende el sistema límbico, conocido también como el sistema de la emociones, constituido principalmente por el hipocampo, que cumple una función muy importante en el aprendizaje y la memoria y la amigdala, que dispara el miedo ante ciertos estímulos y desempeña un rol activo en la vida emocional. Agrega las experiencias actuals y recientes a los instintos básicos mediados por el cerebro reptil. Este sistema permite que los procesos de sobrevivencia básicos del cerebro reptil interactúen con elementos del mundo externo, lo que resulta en la expresión de la emoción. Un buen ejemplo es como el instinto de reproducción interactuaría con la presencia de un individuo con atributos atractivos (cultura) del sexo opuesto, por lo que se provocarían sentimientos de deseo sexual en el individuo de estudio.


El cerebro neomamífero, la cortex o neo corteza, regula emociones específicas basadas en las percepciones e interpretaciones del mundo externo. Sentimientos de amor hacia un individuo particular serían un ejemplo de este tipo de emoción. Según MacLean, en los mamíferos avanzados, como los humanos, funcionan los tres cerebros. En los mamíferos inferiores se dan los cerebros paleomamífero y reptil. En los demás vertebrados solo existe el cerebro reptil.

Por lo tanto la evolución del cerebro paleomamífero (sistema límbico) libera a los animales de la expresión estereotipada de los instintos dictada por el cerebro reptil. El cerebroneomamífero añade mayor flexibilidad a la conducta emocional al darle a los mamíferos superiores una conducta en procesos interpretativos complejos y utilizar la solución de problemas y la planeación a largo plazo en la expresión de las emociones.
El entendimiento y manejo de esta teoría en la aplicación de la neuropsicología para generar estímulos que permitan llegar a extraer información, no solo del córtex, sino llegar al cerebro reptil o al paleomamífero, en la metodología cualitativa de la investigación de mercados, utilizando diferentes técnicas, como las entrevistas de profundidad, etnográficas o Focus Group es fundamental si pretendemos hablar de un neuromarketing con bases científicas.